El campesino y el ejecutivo

Hoy toca una historia:

Erase una vez, un alto ejecutivo que llevaba una vida muy estresante. Todo el día de aquí para allá en reuniones, meetings y juntas de dirección.

Un buen día decidió decir basta. Tomó la decisión de dar un vuelco radical a su vida y llevar una vida más relajada y apacible. Decidió irse a vivir y trabajar en el campo. Cuando llegó al campo lo primero que hizo fue buscar trabajo, y se acerco a un campesino del lugar y este le dijo que sí. Su trabajo consistiría en ayudarle con las tareas del campo.

El primer día el campesino le dijo al ejecutivo que tenía que esparcir un montón de estiércol en un campo para abonarlo. El campesino advirtió al ejecutivo que era un trabajo duro y que posiblemente él no estaría acostumbrado. Pero el ejecutivo le dijo que no, que lo haría sin ningún problema. El campesino lo dejó hacer, pero no muy convencido. Estaba seguro de haberle dejado trabajo para todo el día.

Al cabo de un par de horas, el campesino volvió al campo que el ejecutivo debía abonar, y para su asombro ya había acabado. El campesino se quedó perplejo a la vez que asombrado.
El ejecutivo le pidió que le diera más trabajo.
El campesino, como vio que había realizado un esfuerzo sobre-humano, decidió darle un trabajo más relajado.

El campesino tenía un montón de manzanas que tenía que repartir en tres capazos para llevarlos al mercado. El campesino explico al ejecutivo que tenía que meter las manzanas pequeñas en un capazo, las medianas en otro y las grandes en otro. El ejecutivo se sentó delante del montón de manzanas y empezó.

El Ejecutivo cogió una manzana, y decidió que esta era pequeña. La siguiente manzana que cogió, la vio más pequeña que la anterior, por lo que cogió la manzana que había puesto como pequeña y la movió al capazo de manzanas medianas y puso la nueva en el de pequeñas. Cogió otra manzana, y esta observo que tenía un tamaño medio entre las dos anteriores, y volvió a realizar el cambio…..

Al cabo de dos horas el campesino volvió a donde dejó al ejecutivo, pensando que ya habría acabado de clasificar las manzanas. Ante su sorpresa, el ejecutivo tenía cada uno de los capazos con poco más de cuatro manzanas. Este sorprendido le preguntó:

-"¿Qué le ha pasado?¿Cómo puede ser que abonara el campo en tan poco tiempo siendo un trabajo tan duro, y esto que es fácil y descansado todavía no esté?¿Me lo puede explicar?

A lo que el ejecutivo respondió:

-Mire, repartir mierda la reparte cualquiera, pero tomar decisiones….. eso ya es otra historia.

PD: Que cada uno saque su moraleja.



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